Crema catalana casera y fácil
Ingredientes de la crema catalana (4 personas):
8 yemas de huevo
1 l de leche de vaca entera
200 g de azúcar blanco
80 g de harina de maíz (o 120 g de harina de trigo blanca)
piel de naranja
piel de limón
una rama de canela
1 l de leche de vaca entera
200 g de azúcar blanco
80 g de harina de maíz (o 120 g de harina de trigo blanca)
piel de naranja
piel de limón
una rama de canela
Preparación de la crema catalana casera:
Ponemos a calentar la leche junto con las pieles de naranja y limón y la canela.
Por otro lado, mezclamos las yemas de huevo con el azúcar y la harina de maíz ayudándonos si es necesario con un poco de leche caliente.
Una vez que la leche ha hervido la añadimos a la mezcla anterior y posteriormente pasamos la mezcla por el colador chino para eliminar impurezas.
Ponemos a cocer a fuego lento, removiendo con una espátula para que no se pegue la crema.
Cocemos un poco la crema hasta que comience a espesar. De todos modos debemos tener en cuenta que una vez la dejamos enfriar irá espesando más.
Una vez que haya reposado, la ponemos en una cazuelita de barro y la dejamos enfriar en la nevera tapada por un papel film ligeramente agujereado para que transpire durante varias horas.
Antes de servirlos, echamos un montón de azúcar sobre cada plato y lo quemamos, sirviéndolo inmediatamente. Para ello podemos gratinar en un horno con el grill encendido o con un soplete especial de cocina o el típico quemador. Ésta es la única dificultad y aquí reside el toque especial y crujiente. !A disfrutar!
Por otro lado, mezclamos las yemas de huevo con el azúcar y la harina de maíz ayudándonos si es necesario con un poco de leche caliente.
Una vez que la leche ha hervido la añadimos a la mezcla anterior y posteriormente pasamos la mezcla por el colador chino para eliminar impurezas.
Ponemos a cocer a fuego lento, removiendo con una espátula para que no se pegue la crema.
Cocemos un poco la crema hasta que comience a espesar. De todos modos debemos tener en cuenta que una vez la dejamos enfriar irá espesando más.
Una vez que haya reposado, la ponemos en una cazuelita de barro y la dejamos enfriar en la nevera tapada por un papel film ligeramente agujereado para que transpire durante varias horas.
Antes de servirlos, echamos un montón de azúcar sobre cada plato y lo quemamos, sirviéndolo inmediatamente. Para ello podemos gratinar en un horno con el grill encendido o con un soplete especial de cocina o el típico quemador. Ésta es la única dificultad y aquí reside el toque especial y crujiente. !A disfrutar!
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